LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

sábado, 29 de marzo de 2014

INDEPENDIENTE, ORGULLO NACIONAL

INDEPENDIENTE DE MERCEDES CAMPEÓN DE BÁSQUETBOL
EstimadoPepe:
Iba a escribirte de otras preocupaciones, pérdidas y amarguras cuando de pronto la vida te reconforta con momentos felices. La vida da y quita, por supuesto. A veces, cuando da, tiene color rojo.Independiente de toda preocupación paso a comentarte que esta semana no puedo enviarte nada elaborado o con contenidos de cordura. Más bien todo lo contrario y subjetivo al máximo.
Hace tres años vine y la vida me quitó la posibilidad de una celebración, pero al mismo tiempo me dio la posibilidad de ser más hincha si cabe, por aquello que de las derrotas se aprende y de las cuestiones de las fidelidades eternas. Hoy, que ando de vuelta por aquí, la vida me dio la posibilidad de una celebración y del reencuentro con gente amiga de sonrisa ancha y brazos dispuestos al abrazo. La Sexta ha llegado.
José Luis me dice que es la octava, sumado a un Litoral y una del Interior. La cuestión es que cada tanto sirve perfumarse de gloria y afianzar sentimientos que provienen del infierno, del mismo diablo,como su número, el seis, la sexta.
Con mi hijo Camilo y La Sexta del CAI
De menos a más, con mejor lectura del juego avanzando las finales,marcando para ganar, con la cuestión del corazón caliente y la cabecita fría y mirando el aro para atacarlo en el momento debido,sin vacilaciones. Bueno, con fibra de campeón que se dice. No lo tomes Pepe como algo ego esto, es simplemente que la euforia contenida en esas botellas blancas de las cantinas le disparan a uno las felicidades.
No hay mejor club en el mundo que aquel que uno defendió, con la camiseta puesta o sentado en una silla o pegando un grito desde un costado de la cancha. No hay mejor club en el mundo que aquel que ayudó a educarnos deportiva y socialmente. No existen grandes copas internacionales ni televisiones mundiales. El mejor club del mundo se puede tocar porque nos ha tocado siempre. Es el club mío y son los clubes de todos. Es el club que educó a los hijos, amigos, más hijos, familiares y más allá.
Andaba una copa por ahí. El diablo la veía de lejos y se le fue acercando para abrasarla. Hasta que al final, pleno de pecados, se la conquistó y por un tiempo la guardará de todos los ángeles. Ardiente y felizfue el aliento, como los momentos vividos siempre. Lindo ver la nueva muchachada que alimenta y empuja, los viejos que permanecen inalterables en sentimiento y todos aquellos que por diversos y grandes motivos palpitan con el diablo. Este equipo, entrenadores y jugadores, se merecían ganar el partido, la quinta y última final.Legítima es la victoria. Merecido nuestro reconocimiento y agradecimiento.
Los rojos fundaron la Liga, esperamos hasta el 28 de febrero del 2000para ganar la primera y en la sexta siempre es bueno recordar a todos aquellos que durante tantos años se taparon el pecho de rojo,jugaron con fuerza, garra y corazón, perdieron y se aguantaron,volvieron a la lucha con fervor, forjaron la historia y acá en lo terrenal o en donde sea, pueden hoy disfrutar, como símbolo triunfal lo que la tribuna exclama: Independiente, orgullo nacional.
Federico Marotta
(Publicado en Semanario Entrega 2000 de Mercedes, Uruguay, el 21.3.14)

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