LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

miércoles, 22 de febrero de 2012

CARTA DESDE ROMA (II)

Publicado en Semanario Entrega 2000 de Mercedes, Uruguay.

MÁS DE LO QUE PENSABA

Estimado Pepe:

Es una ciudad museo, ciudad arte por naturaleza. Heredera de su propia historia legendaria, de emperadores, imperios, luchas, invasiones, plebes y gladiadores, monarquías, repúblicas, héroes. Roma ha sido siempre Roma. Tiene la particularidad de ofrecer turísticamente visitas concretas a sitios tan históricos como actuales. Tiene la magia escondida a la vuelta de cualquier esquina y el asombro de la arquitectura, del arte, que se vive cotidianamente.

Me pareció una ciudad fascinante, enriquecedora para el que la visite. Donde desde el centro o zona de hoteles se puede ir caminando hasta sus sitios emblemáticos, cual de un paseo sin prisas se tratara. Pareciera estar todo cerca. Los precios son comunes para la Europa actual, la gente con la cual nos tocó tratar demostraron tener amabilidad para el turista, afinando detalles, desde un taxista hasta un mozo. Quizás fue suerte y otros tengan distintas cosas para contar. Dio la sensación de ser una ciudad preparada para tratar con una industria determinante como es el turismo.

Precio fijo de taxis desde el aeropuerto hasta Roma o viceversa (40 euros), restaurantes, hoteles y entradas a sitios turísticos con precios razonables. La excepción la marcó un café callejero frente al Coliseo, por eso es siempre mejor preguntar antes.

Vale la pena visitar Roma. Es más de lo que uno supone. Con ella se crece culturalmente.