LA CANCIÓN DEL PARIA

"... y siempre voy vagando... y si algún día siente, mi espíritu, apagarse la fe que lo alumbró, sabré morir de angustia, más, sin doblar la frente, sabré matar mi alma... pero arrastrarla no" (O. Fernández Ríos)

jueves, 15 de abril de 2010

REFLEXIÓN SOLIDARIA

Publicado en Semanario Entrega 2000 de Mercedes, Uruguay

Por estos días se viven jornadas de solidaridad con el pueblo chileno. En Ses Voltes de Palma se organizó multitudinario acto cultural con participación de varias casas de inmigrantes. Actuaciones artísticas de diversos países y puestos con venta de productos tradicionales. Comenzaba a las 12 horas y terminaba a las 24 en un lugar público que invitaba al encuentro. Por Uruguay vi participar tamborileros y grupo de cumbia. El puesto oriental ofrecía choripanes y empanadas. Quizás hubo algún otro aporte que no presencié.

Este viernes la Asociación Cultural Art Calviá, en la cual participo, organiza una subasta de óleos en beneficio de Haití, vía Unicef. Socios han donado estos cuadros y es una manera de participar, vista la solicitud que el Ayuntamiento de Calviá promovió entre las más de 200 organizaciones socio-culturales del Municipio.

La reflexión que me nace es tal vez reiterativa. Dos eventos de aporte solidario para Chile y Haití, todo muy bien. Pero esperemos que no suceda un desastre para poder organizar algo en beneficio de Uruguay. Es algo impensable visto el privilegio natural que tenemos de no recibir catástrofes.

El domingo pasado en Televisión de Mallorca se emitió un documental sobre los inmigrantes uruguayos en las Islas Baleares. Con el termo y mate siempre presente los entrevistados dejaron entrever la nostalgia del paisito. Unos manteniendo su residencia balear con la alegría de logros conseguidos y un bienestar digno, otros que se volvían a vivir en tierra oriental, producto exclusivo de extrañar.

Este documental tiene el apoyo de la Consejería de Inmigración del Gobierno Balear. Habló de la presencia de unos 6.000 orientales en las islas mediterráneas.

Esto complementa la reflexión de que necesitamos la reapertura del Consulado Honorario Uruguayo y de que se necesitan vías de comunicación con el país de tal manera que también podamos aportar en forma organizada. Conozco tres asociaciones de uruguayos (dos en Mallorca y una que reúne a Ibiza y Formentera) y conozco la participación de ciudadanos en muy diversas actividades.

Mucha gente cualificada podría aportar al país y sucede que generalmente no sabe cómo.